Contacto.ideasperegrinas@gmail.comFormulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

lunes, 24 de enero de 2022

¿Para Siempre...?

                                     

Por Elsie Betancourt

            Esas 2 palabritas pueden marcarle la existencia a cualquiera.  En esta época histórica que nos ha tocado vivir, muchas son las connotaciones que creo tiene la expresión que aplican y que no aplican. Siguiendo con el tema de los cambios en el nuevo año, como señalaba en mi artículo anterior (“Reinventarse…”)  la frase para siempre cobra una importancia inusual. Para los mayores de 50 y 60 años, no aplica eso de estar renovando todo, creo yo,  porque nacimos en la cultura de  guardar, cuidar, reparar o mantener, pero bienvenido el cambio ¡

            Me recuerdo cuando mis hijos estaban muy pequeños, yo guardaba el primer diente que se les caía, el primer reporte del colegio, los primeros dibujos,  las historias que garrapateaban cuando estaban empezando a escribir…. Muchos recuerdos que guardados en mi corazón, se plasmaban en álbumes…. Hoy las cosas son distintas, no es que piense que mejor era lo de antes sino que ahora con la rapidez en las comunicaciones, la era del celular, los videos de los instantes importantes se tienen; las fotos y los selfies hasta por los mismos niños son tomadas y los “cambios” han llegado.

            Eso de tirar las cosas y cambiarlas por las del modelo siguiente no me resulta tan fácil. Hasta hace poco vendí un carro Modelo 94… estaba en perfectas condiciones y parecía una esmeraldita (era verde) porque lo “mantenía” súper bien… pero el paso inexorable del tiempo y de la modernidad empezaron a pasar factura: no se conseguían los repuestos cuando se le dañaba uno;  no había un personal idóneo encargado de su mantenimiento y lo que me solían decir es que este carro es tan viejo que ya los repuestos están escasos…. Me tocó venderlo. Lo viejo al parecer como que caduca.

            Con la pandemia casi todo y todos nos hemos afectado. De tener guardado en mi closet los zapatos con que juego tenis y de no usarlos se les despegó la suela por la humedad; salí  al zapatero para que me los pegara, ( algo obsoleto en esta época de tirar lo que no sirva, de una) pero hubo alguien que me dijo: “¡oye bota esos zapatos que ya no sirven¡…” no estuve de acuerdo porque todavía tenían vida útil… cosa similar pasa con los celulares; me cuesta mucho estar cambiando de celular; porque habría de hacerlo? El que tengo me funciona perfecto para lo que hago. Estos 2 ejemplos ilustran lo difícil que resulta salir del “guarde y guarde” para entrar al “compre y tire”.

            Hace unos días vi una información sobre el desierto de Atacama en Chile, uno de los más áridos del mundo,  en donde habían  montañas de ropa usada, practicamente un cementerio de ropa usada; al menos 39 mil toneladas en esas pilas de ropa nueva y vieja acumuladas, muchas con etiquetas y sin dueños, que demorarán al menos 200 años en degradarse. Triste escenario porque el consumismo ha implementado un modelo de derroche en el que se desechan los productos muy rápidamente bien sea porque no cumplen con su función, no se consumen a tiempo y se vencen o son de baja calidad.

            La idea de casarse era para toda la vida… y el divorcio significaba la guerra; no se concebía una separación y la tolerancia y sumisión por parte de la mujer especialmente, era garantía para aguantar de pronto una relación que de alguna forma resultase tóxica. Si los niños no eran las armas, eran las víctimas. Había peleas por la custodia. Ahora puedo decir que vivimos en una época más amable y gentil. Ahora las parejas tienen los hijos de los otros y los propios. La convivencia es llevadera y diferente.

            Puedo seguir trayendo más ejemplos de lo que significa revaluar el concepto del “¿Para Siempre…?” que habita aun en muchas personas que como yo, les ha tocado cambiar el chip…. Y como decía un sabio: Si las cosas van mal no hay que preocuparse, nada es para siempre; el café se enfría, el cigarro se apaga, el tiempo pasa y las personas cambian.  El tiempo, ese concepto tan subjetivo y difícil de entender está íntimamente ligado a las experiencias humanas. Todos sabemos que éste, (el tiempo) no pasa en balde… nada más es que nos fijemos en lo que éramos hace 10 años o 10 semanas; Lo que todo ha cambiado: nuestro físico, mas canas, mas arrugas;  las costumbres, las canciones, el bien vivir, la música, la naturaleza, etc.…  Lo bueno es que los cambios hacen que aprendamos cosas nuevas tanto de uno como de los demás. Por tanto, la frasecita: Para siempre.,  va  pa´lla, pa la basura ¡

nerea6@yahoo.com

           

 

miércoles, 12 de enero de 2022

Reinventarse...

 

Por Elsie Betancourt

            La energía con que encarar este 2022, recién una semana de estrenado,  está siendo torpedeada por la sensación de ir a ver una película a la que uno llegó después que empezara ésta, por culpa ahora del bendito Omicrón. La variante sigue en ascenso, aun entre los ya vacunados y con 3as dosis. Este nuevo brote nos encuentra fastidiados y aburridos a todos… Lo que podemos rescatar del 2021 fue que pudimos volver a estar juntos: hubo Olimpiadas, conciertos, reuniones familiares, protestas multitudinarias y reencuentros con amigos; aunque siempre con la espinita del temor, la desconfianza y el tapabocas. Al recibir el 2022, reconforta estar en comunidad y con la alegría de emprender un nuevo año como quien inicia una aventura emocionante.

            Muchas son las expectativas que todos tenemos en distintas áreas. Nada está claro por ejemplo en el ámbito político… el país está muy polarizado ya que hay candidatos empecinados en dividir al país entre ricos y pobres; muchos son los temores y pocas las definiciones “claras” de lo que pueda sobrevenir en ese entorno.

             La polémica desatada en torno al llamado del Papa a tener más hijos en vez de mascotas…. ha generado muchas inquietudes… yo, que soy una amante de las mascotas, creo que éstas complementan la familia y desarrollan y despiertan en los hijos y en todos,  la sensibilidad, la responsabilidad y el amor hacia otros seres vivos que merecen tener su espacio así como nosotros “los más evolucionados” lo tenemos. La lección que nos dió el  “habitante de la calle”  que le festeja el cumpleaños a una de sus 2 mascotas nos muestra lo que éstas pueden sacar de un ser humano, aun estando éste en la indigencia: ternura y amor desinteresado (que actualmente brilla por su ausencia en muchas personas).

            Reflexionando sobre lo que dijo el Papa, si hay parejas que no desean tener hijos,  es una decisión que se debe respetar porque ciertamente hay que cumplir con los deberes afectivos y legales, que se generan. Hay que asegurarse de no abandonar a los hijos  a su suerte y no criarlos bien. Ese es el punto de quiebre en el tema: Los que nacen con el pan debajo del brazo, son siempre bienvenidos pero los que no, se les pasa la pelota a los padres para que  planifiquen y  sean ellos los responsables con su tenencia,  cosa que a veces es difícil, por la falta de equidad, recursos, educación, esperanza y trabajo.

            En este 2022 se requiere tener una mentalidad animosa que fortalezca los objetivos que siempre a comienzos de año nos fijamos. Reforzando esa idea, leí hace poco un mensaje de Paulo Coelho que decía: “Deshazte de quien duda de ti, únete a quien te valora, libérate de quien te estorba y ama a quien te soporta…” lo que me lleva a pensar que hay muchos eventos que acaban con la energía de cualquiera y más si estamos comenzando un nuevo año: los chismes, dormir poco, pensar de más, alimentarse mal, no vivir el momento, querer agradar a todos, reclamar todo el tiempo, tomarse todo personal, quedarse preso en el pasado.

            Entre los objetivos que nos fijamos al comenzar un nuevo año,  debería tenerse en cuenta, el sanear nuestra energía mental, motor de nuestros actos para llegar a esa orilla en donde todo comienza.  La Gratitud, energía poderosa  debe ser la ola que impulse todo lo que salga de nosotros… no hay que dejar que los años pasen sin ser felices, porque hay mucha gente que respira pero no vive.  Cuando se reinventan caminos  me parece que se pueden consolidar de la mejor manera los sueños.  Digo reinventar porque por lo general, todos los años fijamos metas y propósitos, que al cabo de unos meses puede que se desinflen por la no persistencia. El final de un año y el comienzo de uno nuevo nos deben llevar a intentar cosas nuevas, ya sea saliendo de nuestra zona de confort, arriesgándonos  y no claudicando ante los esfuerzos que haya que hacer para alcanzar lo que queremos sobre todo en las actuales circunstancias. Como suelen decir: los cambios no vienen con el año nuevo, llegan cuando uno decide cambiar...

nerea6@yahoo.com

           

domingo, 26 de diciembre de 2021

Celebremos...



Por Elsie Betancourt

          Hoy más que nunca, la vida en si es una fiesta que merece ser celebrada. Por más que todas los eventos que nos han enrarecido la normalidad, indiquen que no hay demasiado tiempo para dedicarnos a ello, lo cierto es que en momentos especiales y en medio de grandes desafíos, el celebrar y festejar se convierte en una herramienta súper efectiva para el auto estima, la valoración y la conjunción de todos aquellos que transitamos juntos en el mismo camino, ya sean familia, amigos, mascotas y por qué no, al que nos topamos sin querer en cualquier sitio, seres prácticamente desconocidos, los que en algún momento nos ayudan y que se constituyen en ángeles en nuestro camino.

            La palabra “celebrar” viene del latín “celebrare” que significa acción de reunirse. Hay distintos tipos de celebraciones: las que se hacen en familia, en las que algunas con muchas carencias e historias de violencia pueden encontrar muy difícil el motivo de celebración y festejo, sin embargo, dentro de esas restricciones y a su manera festejan; también están los festejos que tienen un buen soporte económico para echar la casa por la ventana... igual de lo que se trata es de sentir el gozo interno que no tiene que ser reafirmado por algo externo. No es necesario, por ejemplo, dar una gran fiesta para cumpleaños, (aunque está bien que se haga si se siente y se disfruta), sino gozar “sencillamente”, de las celebraciones cotidianas, íntimas o compartidas.

         Sólo pensar por ejemplo en las tradiciones navideñas, ilumina el rostro de la mayoría de la gente y despierta muchos sentimientos de añoranzas (por lo menos a mi me pasa), cuando pienso en los platos especiales: los perniles, las paellas, las canciones tan familiares que recogen toda la nostalgia de estas celebraciones…. los rituales, definitivamente siguen marcando algunos de los momentos más importantes de nuestras vidas, desde los hitos personales, como los cumpleaños o las bodas, hasta las celebraciones de días como en la navidad, las 12 uvas, los propósitos para el nuevo año, los regalos del niño Dios, la quema del año viejo, etc.

           La vida diaria es estresante y está llena de incertidumbres. Ha estado llena tanto de partidas finales como de primeros encuentros en todos los ámbitos. Tener una época especial del año en la que sabemos exactamente qué hacer como lo hemos hecho siempre, nos transmite una agradable sensación de control. Me pregunto por qué sólo se celebra con todo la navidad y el año nuevo? Sería muy chévere estar en la onda familiar todo el año… Me encanta oír que se celebra el día del médico, de la madre, del padre, del niño, del medio ambiente, del músico, de la enfermera, etc.…. las fiestas patronales, por ejemplo, como la de la Virgen del Carmen, en donde el regocijo por esa tradición es bien importante para muchos sectores en la costa Caribe; chévere esa preocupación por conmemorar fechas relevantes para el reconocimiento y visibilización de los grupos de interés para una comunidad.

          Yo diría que las celebraciones son regalos intangibles, pero valiosos que se recordarán toda la vida. He aquí la importancia de celebrar nuestros logros y festejar las fechas importantes y compartir nuestras alegrías. Un proverbio sueco que leí hace un tiempo me llamó la atención, decía: “Una alegría compartida es doble alegría, una pena compartida es media pena” ...Me quedo con todo lo que me genere alegría y la pueda transmitir a los demás y espantar así las moscas de los sentimientos que enrarecen el bienestar porque celebrar el día de/l/la, o simplemente vivir con gozo, siempre agregará un significado especial a todo lo que hacemos en la vida. No hay otra para hacerlo.

nerea6@yahoo.com


sábado, 4 de diciembre de 2021

La Alegría que todavía hace Falta…

 

Por Elsie Betancourt

            Poco a poco nos estamos acostumbrando nuevamente a la alegría colectiva, que tanta falta nos hace. Las investigaciones han descubierto que la gente se ríe 5 veces más cuando está con otras personas que cuando está sola. Hasta intercambiar mamaderas de gallo con cualquiera basta para desatar al menos sonrisas… eso no quiere decir que no se pueda encontrar placer al ver una serie de televisión como Yo me Llamo, por ejemplo, que puede desatar goce de esa actividad colectiva.

            Cuando nos reunimos en torno a un propósito compartido, el sentimiento de energía y armonía que se siente es grande. No más ver cuando juega la Selección Colombia el país y mas Barranquilla se pone en “modo Selección”. La efervescencia colectiva se muestra por ejemplo en todos los vendedores con la amarilla puesta; la gente bailando y coreando a los jugadores predilectos cuando saltan a la grama; últimamente no ha valido distanciamiento ni tapabocas, (cosa con la que no estoy muy de acuerdo… por si las moscas hay que cuidarse) sólo prevalece la ilusión de que la Selección pueda llegar a Qatar. “Juntos” hacemos mucha fuerza.

            Con la llegada del Covid,  los momentos de conexión colectiva se redujeron a la mínima expresión. Ahora te conectas con el gato, con el perro cuando lo sacas a pasear y con las personas con las que convives y las que están a distancia, a través de medios digitales. Antes, todo el mundo de lejos;  ahorita, no tanto y hasta demasiado “desinhibidos”.

            Las emociones son como enfermedades contagiosas: se transmiten de una persona a otra. Al comienzo de la pandemia en marzo del 2020, la primera emoción que se propagó fue el miedo. Una ola de pánico se extendió en las comunidades hasta el punto de que paquete que llegaba tenía que ser desinfectado y hasta el gel antibacterial escaseaba por ser acaparado.  Muchos perdieron sus seres queridos, otros se quedaron sin trabajo, muchos locales comerciales quedaron desocupados y la gran mayoría perdimos semejanza con la vida normal. Antes, cuando veía a las mujeres árabes con la burka siempre me preguntaba hasta cuando esa moda finalizará y veo que ha llegado al resto del planeta para quedarse. Hasta la depresión o ansiedad se disparó: mientras 1 de cada 10 personas la padecían, ahora 4 de cada 10 la sufren.

            En todo este escenario, a pesar de que el sector musical se enfrenta a daños incalculables, famosos artistas, profesionales anónimos o aficionados amenizan “la añoranza de la normalidad “con el poder del pentagrama; se oye música en calles vacías, también desde un patio, una azotea, un balcón, centros comerciales y redes sociales. Ponen la nota linda, que entra a ser fuente de optimismo, solidaridad y arte en estos tiempos tan ajetreados de pandemia en donde las variables griegas van remplazándose.  

            Todos sabemos que la música siempre ha sido parte de nuestra especie, bajo muchas formas. Ha sido hasta un tipo de lenguaje.  En un momento dado es clave para relajar y disminuir el estrés. Escuchar las canciones favoritas ayuda a no sentirnos solos, a levantarnos el ánimo, a cantar así sea en el baño, manifestando emociones de forma creativa.

            Tal como dice un artículo del Departamento de Comunicación de Naciones Unidas: “La música no cura una pandemia, pero alegra el alma”. Yo agregaría que es muy necesaria para llenar nuestros vacíos. Con la llegada de Diciembre, muy seguramente su papel será protagónico. Esta época del año es la que mas carga emocional tiene. Sentimos desde ilusión y alegría hasta tristeza y añoranza. Muchas…? (o pocas) serán las reuniones sociales y familiares que nos pueden hacer disfrutar para rencontrarnos con nuestros seres queridos y recordar a los que se han ido. Ojalá que prime en éstas la mesura y el cuidado.

            Para muchos, la alegría que hace falta, es la esperanza por emprender y lograr algún proyecto personal o profesional; la esperanza por mejorar la salud y la ilusión de sentirnos vivos y que cada día esté lleno de lo mejor para que tenga su propio sentido la vida. A pesar de lo que describen los cuentos de hadas, la felicidad no aparece por  arte de magia, ni llega porque si… hay que cultivarla. Siento que ésta puede ser una llave para tener una vida plena. Lo único que se lleva uno de esta vida es lo que vivimos, así que hay que vivir con alegría lo que uno se quiera llevar.

nerea6@yahoo.com      

domingo, 14 de noviembre de 2021

A La Conquista del Olvido...


Por Elsie Betancourt

                        La relación entre memoria y olvido es incuestionable. No se puede hablar de la memoria sin hablar del olvido. De hecho creo que olvidar no es malo, porque que tal que pudiéramos recordar cada minuto y cada detalle de nuestra existencia y de lo que hacemos a diario?…sería insoportable y cansón¡¡ Lo que puede preocupar es olvidar cosas que pueden ser importantes y útiles para nuestra vida. A medida que envejecemos, según los neurólogos, el funcionamiento de nuestro cerebro va variando y no tiene la misma capacidad que cuando jóvenes.  Para nuestra tranquilidad, los médicos dicen que no hay nada extraño en olvidar de manera ocasional fechas, actividades, nombres, si somos conscientes de ello y no va en contravía de nuestras actividades rutinarias.

            Un ejemplo que ilustra cómo el olvido entierra grandes hitos en la vida,  es el que puedo extraer de un interesante curso al que asisto, sobre los Grandes Imperios  Europeos del siglo XVI.  Me ha llevado a reflexionar sobre el hecho de que pasaron muchos siglos y mucha sangre para que algunos – no todos – comiencen a ver la conquista de América como el primer paso en la destrucción cultural y económica de todo un continente. La imagen de Cristóbal Colon desembarcando en la nueva tierra descubierta, transmitió durante muchos años la sensación de alivio y esperanza, que de no haber sido así no seriamos la civilizada América que somos hoy, sino salvajes sin alma y sin Dios, ajenos por completo al progreso. Hoy se cuestionan esas “proezas” de los conquistadores y se asocian a los grandes genocidios que ha habido en la humanidad. Será mejor seguir olvidando y no desenterrar esos hechos? De pronto serviría para no replicar hoy, lo que no tiene razón de ser.

            Con frecuencia hay que desempolvar el cúmulo de hechos, vivencias o experiencias vividas, que reposan en nuestra memoria musical, sensorial, personal, muscular, etc. para que no queden perdidos en lontananza. Hace unos días recibí un simpático video en el que desfilaban representantes de 2 generaciones: la de ayer y la de hoy… comparaban por ejemplo canciones cantadas por 2 “gomelos”, en donde con la gorra al revés, sin camisa y con una grabadora gigante al hombro, entonaban canciones de Maluma, Bad Bunny, J. Balvin, Ozuna, etc.… (unas lindas y la mayoría irreverentes y que agreden a la mujer);  mientras,  en contravía se oían las canciones tradicionales de las verbenas de barrios, siendo un par de señores con un tocadiscos de los antiguos en hombros los que pasaban y entonaban: canciones de la vieja guardia, salsa y boleros que son una apología al disfrute  de la música que sensibiliza  corazones y no los instintos … ¿ será que sucumbirán esos registros musicales que cuando pequeños escuchábamos, ante los avasallantes rapeadores de ahora? En nosotros está  recuperarlos. A lo mejor sonará como a “Música Vintage”  para las nuevas generaciones pero vale la pena para los de la Generación X, Millenials, etc.

            Casi siempre cuando recordamos: añoramos y sonreímos. En algunas ocasiones funciona para tener presentes nuestros errores y no volverlos a repetir. Hay que tomarlos de una manera enriquecedora. Los recuerdos de la vida nos ayudan a valorar lo que hacíamos antes por ejemplo de la pandemia: salir a pasear, ir a un café con amigos, ir al cine.

            No sé si aplique el dicho “todo tiempo pasado fue mejor…” puede que hoy esté mandado a recoger; de pronto yo diría que el gozo de tener familia y amigos ayuda a revivir  los momentos de grata recordación, reto para todos los que nos proponemos conquistar el olvido.  Esto me lleva a recordar un bello poema que encontré de autor desconocido en donde el afirmaba que “El paso del tiempo no es olvido, ni el silencio su razón, no se olvida con la mente se olvida con el corazón….”

nerea6@yahoo.com

           


lunes, 1 de noviembre de 2021

Soñar no Cuesta Nada


Por Elsie Betancourt

            El cielo por la noche, puede ser un lugar maravilloso cuando está lleno de estrellas; hay algunas luces que brillan más que otras. De niña, recuerdo que me encantaba contar cuales eran las que más brillaban y eran las más grandes, especialmente en Navidad y junto con mis hermanas, nos poníamos a ver cuáles guiarían los 3 reyes magos.

            No es el brillo en lo que se diferencian las estrellas; según los astrónomos, a medida que avanza la noche y el fondo del cielo se oscurece, suelen verse  estrellas rojas, blancas, azuladas…

            Hoy, en nuestro cielo tenemos luminarias de varios tipos y colores. El fondo de éste suele nublarse con las faenas que se presentan actualmente. Están  las estrellas que siguen estando firmes en el firmamento y las llamo “etéreas”, siempre brillantes e iluminándonos y  las de “carne y hueso” que  están presentes en nuestra cotidianidad. En esta última denominación, hay de todo como en botica. Las estrellas de la arena política que se distinguen por el halo de corrupción, mentiras y cinismo que exhalan,  que traen pobreza y desigualdad social a la mayor parte de los colombianos. Según el Dane: “sólo el 30% de los hogares de la región Caribe se alimenta 3 veces al día.” Una maquinaria que está bien enraizada en “casi” todos los niveles.  Sé que es un lugar común hablar mal de los políticos y de la política en general. No voy a detallar esos penosos hechos, en donde ni los niños se escapan a la acción de éstas (estrellas).  No son todos los que están en el frente político, pero habría que contar con los dedos de la mano los que pueden tirar la primera piedra y quedar excluido de esa marea.


            Prefiero hablar más del otro tipo de estrellas colombianas, aquellas que con trabajo, dedicación, disciplina y respeto muchas veces trabajando en precarias condiciones, dan ejemplo y posicionan al país.  Ejemplos los tenemos a montones; en el planeta  musical, quien no conoce a Shakira, Juanes, Carlos Vives, Cepeda, Niche y sigue la lista…?  Los referentes de otras disciplinas, ya sea en el futbol: El Pibe Valderrama, Luis Díaz, James,  David Ospina; en boxeo Pambelé, Happy Lora, Rivas el más reciente campeón de boxeo.…. Cabal y Farah, en tenis…;  se me escapan muchos nombres y todos están donde están con  esfuerzo puro, talento y trabajo… y gracias también a la empresa privada que se ha metido la mano al dril, para  ayudarlos a seguir adelante. Qué ejemplo ¡


            ¿Me suelo preguntar cómo harían estos deportistas y artistas política? Se contaminarían? Qué tal si esa parranda de políticos se le midieran a trabajar pero para los demás, no para ellos? Viviríamos en un paraíso… éstos (los políticos) aprenderían que en la vida no todo es fácil, que el respeto y  el trabajo conducen siempre a lograr metas…. Y que  nuestra identidad está ligada a nuestra cotidianidad y allí es donde están nuestros valores. Cuando oímos el himno nacional en otros espacios fuera del país, se siente orgullo del bueno…  nuestra identidad la forman nuestros héroes especialmente en el área de la música, la literatura y el deporte entre otros porque, en otros espacios, “entre el diablo y escoja”.

            Todos sabemos que no se debe matar, robar ni mentir. También que las cosas son de sus dueños  y que todos debemos ser tratados como iguales y libres pero… eso no pasa aquí. A diario lo que vemos es violencia de género, secuestros, masacres, narcotráfico y corrupción y lo que es peor la indiferencia  cubriendo nuestro cielo. No quiero darle un tinte dramático al artículo.  Todavía estamos esperando “Ganar el pan con el sudor de nuestras frentes  y  esperar a que San Pedro nos lo bendiga”.

            Siempre he creído que quizás, un poeta, un pintor, un músico, un actor, un novelista, un deportista, sea hombre o mujer, alguien con sensibilidad, alguien acostumbrado a mirar la realidad y emocionarse, a escuchar, alguien que vence la realidad no para matarla sino para cambiarla, debería hacer parte de cualquier “equipo político”. Falta sensibilizar los mandatos (si es que los dejan) y propiciar ojalá, una nueva generación de colombianos que cambien este estado de cosas y brillen en el firmamento como nuevas estrellas.  Soñar no cuesta nada.

nerea6@yahoo.com

jueves, 21 de octubre de 2021

Cuestion de Actitud ...

 

Por Elsie Betancourt

            Todos sabemos que las canas, las arrugas, la forma física y otras arandelas han sido tradicionalmente interpretadas como signos de “distinción”  en los hombres más que en las mujeres. Las canas supuestamente hacen al hombre más atractivo e interesante, como si el hecho de tenerlas sea sinónimo de inteligencia… pero bueno…. Qué pasará con los calvos?  Con la mujer, la “vaina” es distinta. La tiranía de la juventud, desconoce que las mujeres de más de 50 y 60 años, con canas, arrugas, gorditos, manchas, siguen teniendo vida y aspiraciones de muchos tipos. A mí en particular, las canas no me gustan por eso me las pinto…  Menos mal que el prejuicio por la edad es uno de los últimos sesgos de nuestra cultura y está íntimamente ligado al sexismo;  éste se ha quedado (ese sesgo) viejo,  decrépito y camina poco a poco hacia la extinción.

            La palabra viejo o vieja tiene connotaciones distintas…. Quien no recuerda a Piero con “viejo, mi querido viejo… ahora ya caminas lento.”  Preciosa esa palabra viejo… ¿o no? Hay otras que no son tan lindas, por ejemplo cuando se aplica a los ancianos (que para allá vamos todos) y se  relegan al cuarto del olvido, porque pueden estar enfermos y/o ausentes mentalmente… un amigo me compartió un bello poema de Luis Correa: Nos llegó la tarde…”  su autor afirma ahí que  “Viejo es el mar y se agiganta…. Vieja es la Luna y nos alumbra….. Viejo es el amor y nos alienta…”. Lo recomiendo.



            Pienso que ahora los mayores, en especial las mujeres  son cada vez menos invisibles. Están recuperando el lugar que siempre debieron tener en la vida pública y en otros espacios.  Creo que no hay que “echar las campanas al vuelo”, porque el proceso está en curso y va lento…. Actualmente aparecen por ejemplo, mujeres mayores en altos cargos de política, algo impensable hasta hace poco, aunque raramente pasan de los 70 años. En cine por ejemplo,  hay pocos papeles de actrices mayores como protagonistas. El tener el  factor CAF (canas, arrugas, flacidez), no es algo que atraiga a los cineastas, a los políticos, a grandes empresarios,  para promover el protagonismo femenino, (aunque la cosa está cambiando).  En los anuncios, las y los mayores sólo aparecen haciendo publicidad de gel para prótesis de dentaduras, pañales para contención urinaria, sopas y medicinas para achaques. Ahora hasta las mujeres entradas en carnes y mayorcitas, son las modelos…el tiempo lo cambia todo. Creo que la experiencia que se acumula (llamada en forma despectiva vejez),  siempre marcará una valiosa diferencia, en cualquier ámbito.

            Personalmente pienso que la llegada a los 60, 70, 80,  hace que tanto hombres como mujeres se cuiden por gusto propio, para sentirse bien no para ser Cuchibarbies,  error en el que muchas y muchos caen… creo que la vejez hay que asumirla de la mejor manera, porque de esa manera se empodera la experiencia.  Los años deben ser una señal de bienestar de plenitud y no de decadencia.

             Para mí, hay cosas que mantienen joven el espíritu entre otras: 1.- Gozar a los nietos (si se tienen, o si no, a la mascota): Mis 6 nietos me hacen sentir realizada y  llena de la energía que transmiten; me recuerdan constantemente cuando mis 3 hijos estaban pequeños y fueron creciendo con todas las experiencias enriquecedoras vividas con ellos;  2.-la actividad física, llámese caminar, practicar algún deporte, hacer ejercicios;  3.-hacer cosas novedosas cada día, asistir a actividades de corte intelectual y recreativas…. 4.- Tener amigas: Cuando el tiempo pasa, la vida vuela, los hijos crecen, los trabajos van y vienen,  las amigas o hermanas,  son las que estarán al alcance siempre.

              Por todo lo anterior, necesitamos crear un sello que rompa la invisibilidad de los y las mayores de hoy porque irremediablemente el tiempo no se para, pero la intensidad de cómo se vive cada minuto, dicen los entendidos, es sólo una cuestión de actitud.

nerea6@yahoo.com