Por Elsie
Betancourt
Hace poco, conversando con unas amigas,
hablábamos de cómo se veía cierta persona, que ya pasaba de más de 60 años y
lucia físicamente muy bien. Hoy esto aplica tanto para hombres como
mujeres. Yo les decía que la longevidad
no viene en cápsulas, que podamos ingerir, hay que construirla.
¿Cómo? He ahí la gran pregunta.
Las nuevas generaciones lo basan
“casi todo” en tener una apariencia lozana y joven. Nada que perturbe la
ola fit… No digo que sea malo estar en esa onda, cuidar el cuerpo o querer
verse bien; al contrario, es chévere. Lo
preocupante quizá sea cuando la obsesión por aparentar juventud, termina
agotándonos más que el mismo paso del tiempo.
Cambiar el chip implica entender que
cada etapa de la vida tiene un ritmo, prioridades y otras formas de bienestar.
Puedo poner un ejemplo sencillo. Cuando
era mas joven, podía jugar tenis a pleno sol, 2 y hasta 3 horas sin que mis
energías se agotaran… hoy, juego una hora, a pleno sol, pero ya no me mato
tanto, no necesito demostrarme nada, ni llevar mi cuerpo al límite para
sentirme feliz; sigo disfrutando practicar deporte al aire libre. Al menos estoy teniendo un propósito
importante y es el de moverme, el de tener una salud física y mental óptima. No
se trata de vivir mas años, sino sumar vitalidad y buena salud a nuestra vida.
Tal vez ahí este una de las claves del bienestar: no competir contra los años, sino aprender a convivir con ellos. Estoy teniendo un propósito importante: moverme, cuidar mi salud física y mental, sentirme activa y agradecida por lo que todavía puedo hacer. No se trata solamente de vivir mas años, sino de sumar vitalidad, serenidad y buena salud a la vida que tenemos.
Un detalle que no paso por alto, es la
discriminación hacia personas o grupos basada exclusivamente en la edad, entre
otras, una discriminación a otro nivel, después del racismo y el sexismo. Los
que saben dicen que a esa práctica la llaman “edadismo” …
Increíble que una persona con la sabiduría y
experiencia que traen los años, sea rechazada por normas y prácticas de
organizaciones, para el acceso a ciertos empleos o cargos.
Aunque afecta tanto a jóvenes como a adultos mayores, el edadismo hacia los ancianos es el más extendido. Por ejemplo, cuando se empujan a retiro forzoso a trabajadores experimentados dizque porque son menos productivos o adaptables; o cuando por medio de la invisibilizacion, se excluyen a las personas mayores en la toma de decisiones o les decretan la incapacidad de comprender la tecnología o los cambios sociales modernos… como si cumplir años fuera un defecto y no una forma de experiencia acumulada.
Para
terminar, según los médicos genetistas y neurólogos, para vivir mas y mejor, existen
unos pilares fundamentales:
·
Entrenar la fuerza, previene la pérdida de masa
muscular (sarcopenia), lo que previene el envejecimiento celular.
·
Consumir alimentos reales, priorizando vegetales y
proteína, ayuda a mantener un peso saludable
· Dormir entre 7 y 9 horas reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y demencia.
Quizás
cambiar el chip consista precisamente en eso: dejar de pelear con el tiempo y
empezar a caminar a su lado con más sabiduría. Debemos elegir el propósito de
cómo envejecer, no considerarlo como una pérdida…. Porque envejecer no debería
entenderse solamente como perder juventud, sino también como ganar conciencia y
una nueva manera de habitar la vida.
Nerea6@yahoo.com


