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martes, 17 de diciembre de 2024

Cartas al Niño Dios: Tesoro de Magia y Tradición

 


Por Elsie Betancourt

            La Navidad es de las épocas preferidas creo que para muchos. Las luces, las brisas, los villancicos (ahora no suenan tanto) en la radio, los jingles deseando un feliz año, indicaban que había llegado la época brillante en que la alegría de las 4 fiestas, que se avizoraban, estaban a la vuelta de la esquina.  

A continuacion un recuento de jingles famosos:                            

            Suelen decir que la Navidad es cosa de niños. “Son ellos quienes más intensamente viven esta época del año y quizás no haya recuerdo más nostálgico de la infancia que la elaboración de la carta al niño Dios”.  En algunas partes de España, Latinoamérica y Europa Central en el día de Navidad, los regalos no los trae Papa Noel, ni los Reyes Magos sino el niño Jesús.

            Cuando era niña, en mi casa cuando llegaba el 1º de Diciembre, se transformaba ésta con un pino, alto, lleno de bolas grandes de Navidad, junto con adornos que nos recordaban que hay momentos bellos por vivir. El pesebre no faltó nunca y a partir del 16 de diciembre, hacíamos las novenas en las que yo era la “solista” en las intervenciones musicales.

            La cartica al niño dios era lo que entretejía la ilusión, con la esperanza y la alegría. Mi tía solía decirnos que para el 7 de diciembre ya tenía que estar lista, para que cuando se quemara ese dia, el humo subiera al cielo con la lista de todo lo que habíamos pedido.  En ese pedazo de papel, se garabateaba de la mejor forma todo lo que queríamos. No había duda de que esos sueños pequeños y grandes serian escuchados. No importaba si los juguetes eran muchos o pocos, lo realmente mágico era la certeza de que alguien “invisible” pero amoroso, venia el 24 tarde en la noche, a dejarnos un pedazo de felicidad debajo del árbol o al lado de la cama.


            Como pertenezco a una familia grande, en ella, el niño dios se apodaba como mi papá, (era su representante), no podía hacerse cargo de listas muy largas; ahí mi mamá sacaba a relucir los buenos y malos comportamientos que reducía considerablemente la carta y había que hacerla nuevamente. Con la carta definitiva, la dejábamos debajo del árbol para que pudiera ser vista por él y todo el mundo a partir de ese momento se portaba “justico”.

            Todavía recuerdo aquellas noches del 24 de diciembre, cuando los adultos nos mandaban a dormir temprano con la advertencia: “Si el niño Dios te encuentra despierta, no te va a dejar nada” … En esos momentos la expectativa y la magia eran tan grandes, que costaba dormirse. Pero al despertar, lo imposible se volvía real: allí estaban los regalos, testigos silenciosos de que si había pasado por casa.

            Nunca olvido la alegría que sentí cuando pedí en mi cartica, una bicicleta; la recibí y era azul, con las llantas que olían a caucho nuevo; me parecía mentira. El tiempo ha pasado, creo que todavía se hacen cartas, pero la magia está intacta. Es una herencia intangible que llevamos acumulada en nuestro ser desde la infancia. Es la chispa que nos enseña que la fe, la inocencia y el amor son los verdaderos regalos que perduran para siempre.

                                     https://youtu.be/soiBYYxP-GM

           ¿Escribías cartas al niño Dios, amigo lector?

            Suelo pensar en lo que verdaderamente cuenta en Navidad: el nacimiento y el firme propósito de ser mejor persona, aprovechando la unión familiar. De niños, el niño Jesús trae regalos, ya como adultos, nos trae nostalgia, unión y reflexión para que la vida tenga el significado mágico que concebimos desde pequeños. Nunca dejemos de agradecer por las bendiciones que todos recibimos.

            Que en esta navidad, la magia del Niño Dios, ilumine nuestros corazones, nos enseñe a dar amor y a creer, como cuando éramos niños.

nerea6@yahoo.com

 

 

 

 

viernes, 29 de noviembre de 2024

Ecos del Tiempo ...

 

Por Elsie Betancourt

Al empezar este artículo, vienen a mi mente muchas ideas que conectan con las huellas imborrables que los recuerdos dejan en el alma. El tiempo erosiona lo tangible: edificios, casas, relaciones, incluso el físico de las personas. Sin embargo, lo que permanece intacto en la mente y el corazón son los recuerdos y las emociones que los lugares y las personas nos generan.

Nunca olvidaré, por ejemplo, el árbol de roble morado, de la casa donde viví cuando me casé; florecía cada Semana Santa y sus flores caían, sobre el jardín externo de la casa, formando un tapete morado. Mi hijo mayor, le encantaba correr en ese jardin y jugaba con las flores. Este es sólo uno de los muchos eventos que he guardado en mi memoria como un tesoro.

A medida que vivimos, acumulamos muchos recuerdos, sin embargo, muchos los olvidamos… ¿A qué se deberá este fenómeno? Según estudios de recientes neurólogos, en un mundo cambiante, olvidar algunos recuerdos puede ser beneficioso, para mejorar el bienestar. Esto cambia la suposición general de que los recuerdos simplemente se deterioran con el tiempo, olvidar, podría no ser algo malo y podría representar una forma de aprendizaje.

Definitivamente, lo emocional juega un papel muy importante en el recuerdo. Cuando asociamos cómo nos sentimos versus lo que nos toca vivir, marca un antes y un después. Lo que nos conmueve, o toca profundamente, tiene más posibilidades de quedarse con nosotros. Es el principio que explotan los publicistas: los anuncios que nos llegan directo al corazón los asumimos de inmediato. En cambio, los que nos involucran indirectamente pueden pasar desapercibidos, aunque de alguna manera se permean en nuestro inconsciente. Sin querer quedamos predispuestos a recordarlos en cualquier momento.

Los recuerdos muchas veces inmortalizan momentos y se constituyen en una resistencia al paso del tiempo. Guardamos objetos, fotografías o cartas para ligar lo vivido con el presente. Yo al menos, guardé hasta hace ya bastantes años, algunos juguetes de mis hijos que marcaron sus experiencias y las mías; eventualmente, tuve que desprenderme de todos esos objetos porque era el momento de renovar todo lo que ya estaba “obsoleto”. Fue como si estuviera enterrando el pasado material, pero no el intangible. Así lo hice y reconozco que estar uno ligero de equipaje es conveniente porque “todo y nada” nos pertenece.

A menudo, los recuerdos nos dicen mucho y poco. Ha habido tantos hechos que han impactado a la humanidad. A veces recordamos mejor nuestra reacción al evento (dónde estaba, qué estaba haciendo y con quien, cómo me sentía, qué pensaba) que sus detalles. Lastimosamente, con tantos eventos crudos que hoy vivimos, ya se están volviendo paisaje y tomamos como natural, que se den.  Nos estamos insensibilizando. No hay autoridad firme que haga respetar los valores de respeto y tolerancia, hacia el otro y eso también marcará nuestra memoria colectiva.

La resiliencia que tenemos, nos hace esperar en que el mañana, vendrá mejor; la importancia de vivir plenamente es clave sabiendo que un día sólo seremos memoria para otros. Como dice Julio Cortázar:Pero existe algo que el tiempo no puede a pesar de su innegable capacidad destructora, anular: y son los buenos recuerdos, los rostros del pasado, las horas en que uno ha sido feliz…”


!QUE VIVAN LAS MEMORIAS, COMO CANTA FONSECA!

           No hay de otra, hay que apreciar los momentos simples de la vida y cada día agradecer lo que tenemos y lo que vivimos, ya que son esos momentos los que formaran el eco de nuestra existencia…

nerea6@yahoo.com


domingo, 3 de noviembre de 2024

Patriarcado: ¿Reliquia del Pasado?...

 


Por Elsie Betancourt

            El Patriarcado es el gobierno de los padres.  Aquí la autoridad la ejerce el varón de la familia. Desde el siglo XX, en los años 60, el movimiento feminista se puso en la tarea de buscar la explicación a la situación de opresión y dominación sobre las mujeres.

            Según antropólogos, la fuerza física fue un factor importante en eso del patriarcado. Eso hacía que, en ciertas tareas físicas, los hombres tuvieran cierta ventaja sobre la mujer. Definitivamente, los patrones de educación similares al Neolítico, en donde se promocionaba la fuerza física como un valor, la evasión de las emociones, el miedo a demostrar vulnerabilidad, rechazo al espacio doméstico, la necesidad de dominar a la mujer, la hombría basada en la acumulación de recursos y la defensa de ellos, ya están mandados a recoger.

            De acuerdo con el Genesis 1-26, Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, al tiempo que la figura femenina queda fuera de la divinidad, a la que nunca más retornaría en calidad de Diosa. A través del tiempo, vemos que la dominación masculina, no afectó únicamente las relaciones entre las mujeres y los hombres, sino que incidió en las relaciones que los propios hombres mantenían entre sí. Dicho de otro modo, la dominación masculina se ejerció sobre las mujeres, en la familia y entre los propios hombres.


            Viendo recientemente una película “india”, me impactó mucho ver que gracias a la interpretación que hacia el “Maharajá” de los dogmas religiosos, éstos cometían excesos con niñas, jóvenes y mujeres adultas; el tal Maharajá, por ejemplo, escogía a las más jóvenes, las sometía a un Ritual y era que debían estar con él antes de casarse y ese ritual lo veían otros hombres…  éstos se entregaban a toda clase de actos de lujuria; los Maharajás eran uno de los tantos príncipes de la India, surgidos bajo el gobierno británico y que vivían en palacios de ensueño. Con la independencia del país en 1947 ese mundo propio de las “Mil y una Noches”, menos mal, llegó a su fin.   

                                                        


            Afortunadamente acá no tenemos esos Maharajás, pero tenemos a los depredadores del género femenino y de niños; éstos, que van en aumento, ejercen cada vez más, la violencia física, verbal, violenta y hasta la muerte finalmente. Ya se han convertido en paisaje todas estas infames agresiones.

            Pienso que desconocer la igualdad de género, las normas de masculinidad basadas en el control y la violencia, priorizar la reputación familiar sobre el cuidado de las personas ultrajadas son componentes de un problema de salud pública que está llegando a unos niveles inaceptables. En cualquier nivel socioeconómico ya sea alto, mediano o bajo, se dan estas situaciones de violencia; la educación,  que debiera primar para contrarrestar estas acciones, no sirve como barrera porque pueden entrar a jugar otros papeles como la salud mental, la adiccion a las drogas, el desempleo etc.

 

            Según sociólogos del siglo XXI, “el patriarcado está obsoleto. El liderazgo de la mujer es más inclusivo y justo” … a diario escuchamos sobre estadísticas de participación femenina en la política y en otros ámbitos, lo cual refleja una perspectiva más equitativa. Esa resistencia al patriarcado no sólo se ha dado en el mundo occidental, sino también en el oriental, en países como India, por ejemplo, donde los movimientos de mujeres están cuestionando las prácticas tradicionales propias de su cultura. El cuestionamiento por la inequidad salarial,  que se da en muchas areas de nuestra sociedad, por ejemplo, en el deporte, en la industria, en la medicina, etc. llama a reflexionar sobre la necesidad de considerar el sujeto sea hombre o mujer, ligado a la calidad de lo que hace o produce, lo que debe marcar su "Valía".

            El patriarcado, aunque debilitado, sigue dejando su huella en las sombras de nuestras sociedades. Sin embargo, la creciente participación de las mujeres en todos los ámbitos y el cuestionamiento de viejos paradigmas demuestran que se puede conseguir un cambio mas justo, donde la igualdad de genero sea la norma y no la excepción. El reto ahora es consolidar un cambio con respeto, equidad y empatía para que las futuras generaciones no hereden un sistema de dominación sino de igualdad.

nerea6@yahoo.com

           

 

 

 

 

sábado, 31 de agosto de 2024

Familia: ¿Capital Emocional?


Por Elsie Betancourt

            La familia es ese lazo que nos une, nos reconforta, nos enseña, nos alimenta a pesar de que haya obstáculos para esos propósitos. Siempre he oído decir que no elegimos la familia en la que nacemos. No obstante, el primer contacto que tiene un ser humano cuando nace es con su familia. Por lo general, son los padres, con quienes se establece el primer vínculo, seguido de los hermanos – si los hay – con tíos, tías, primos y así se van haciendo relaciones con amigos, profesores y hasta con mascotas. Pero pienso que las relaciones familiares mas cercanas pueden ser las más complejas y a veces, las más conflictivas.

            Hay familias para todos los gustos, colores y sabores …. Unas tienen una mamá y un papá, otras tienen 2 papás o 2 mamás, otras tienen un papá o una mamá; en algunas, hay abuelos, sin papá ni mamá; antes, las había con muchos hijos, hoy no tantos. Mi grupo familiar, por ejemplo, constaba de papá y mamá + 8 hijos (3 varones y 5 mujeres); era numerosa e implicaba un manejo con mucha paciencia, firmeza y amor, que era el que desplegaban mis padres. La disciplina tenía su aliada: María Moreno, (una correa negra) que quitaba lo malo y ponía lo bueno. Eran otros tiempos.                                           

            Los valores que se aprendían en casa, no sé porque extraña razón, que son los mismos que exhiben hoy en día las familias de las nuevas generaciones, al parecer antes, se arraigaban con más fuerza; las miradas de los papás era señal de que debíamos salir de una reunión, no responder a requerimientos, obedecer sin objetar, ser respetuosos, etc. …. Esa era la norma … hoy en día, el cuestionamiento hasta de los mas chiquitos aflora sin ninguna pena o contención… toca decir “cómo han cambiado los tiempos”.

Me siento agradecida por haber nacido en la familia que nací y crecí; en la que tuve carencias porque éramos tantos y en donde sentí que fueron esas carencias, las que me impulsaron a conseguir mis sueños. La infancia es el tiempo de la Inocencia, en donde empezamos a escalar peldaños que resultan bien altos y van quedando ahí,  huellas de pisadas pequeñitas. Pero es un mágico lugar de sueños donde todo es posible y en donde lo mejor empieza si se ponen las ganas.

Como dice Ruben Blades en su cancion: Familia es Familia y Cariño es Cariño:


            Las generaciones van transmitiendo lo que reciben en la educación y no somos quienes debemos criticar, si fue bueno o malo como nos educaron… A la larga una familia simplemente es un grupo de personas que se quieren mucho y se cuidan entre sí.


            Hay un dicho popular que reza: “los amigos son la familia que escogemos”; muy de acuerdo porque, aunque la familia en la que nacemos y crecemos es determinante para nuestra personalidad, es impuesta, simplemente nos correspondió y no podemos cambiarla. Mientras tanto, la amistad es un vinculo que nace de la espontaneidad, compatibilidad y elección y si se tienen los amigos correctos llegan a ser una verdadera familia.        

            En definitiva, la familia con todas sus complejidades y dinámicas sigue siendo el núcleo donde se forjan los primeros lazos emocionales. Aunque no la elegimos, es en ella donde aprendemos a amar, a convivir y en muchos casos a sobrevivir.  A medida que crecemos, tenemos la posibilidad de construir nuestras propias “familias emocionales” a través de amigos, parejas y otros vínculos que elegimos conscientemente. Así, el capital emocional que adquirimos en la infancia, es con el que navegaremos el resto de nuestras vidas, siempre en busca de relaciones que nutran nuestro ser.

“La Gratitud es cuando el Recuerdo se guarda en el Corazón y no en la Mente…”

nerea6@yahoo.com

 

 


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viernes, 16 de agosto de 2024

La Educación de Hoy: ¿Vocación o Necesidad?


Por Elsie Betancourt

            He llegado a la conclusión de que cada generación tiene sus motivaciones distintas para estudiar. Recuerdo que durante muchos años acceder a los estudios superiores era un privilegio de las clases mas pudientes y tener formación, era un indicador de estatus. Sin embargo, hoy por hoy, alcanzar determinado nivel educativo se convierte en algo imprescindible para acceder al mercado laboral.

            Cuando terminé el bachillerato, siempre le oía decir a mi papá que terminar una carrera, me permitiría llegar a otro nivel de desempeño tanto laboral como social; en familias grandes como la mía, era un reto poder llegar “todos” a ser profesionales. Recuerdo que me gané una beca en sexto de bachillerato, en el Liceo Celedón, colegio de Santa Marta, que constituyó el tiquete gratis para entrar a la Universidad del Atlántico, a estudiar una “carrera de peso”; escogí Ingeniería Química por su prestigio, aunque en secreto, me apasionaba mucho más la Música. Terminé mi carrera y después de algunos años, inicié otra en Música, que era lo que me gustaba.

            Pienso que, en nuestra sociedad, no se valora tanto el conocimiento como las acreditaciones y los títulos; el sistema educativo prioriza ante todo la productividad y las competencias profesionales mientras que los objetivos relacionados con el medio ambiente y la justicia social, tienen una importancia menor. Menos mal que cada vez son más, los que se arriesgan y persiguen su vocación, escogiendo aquello que les apasiona por encima de lo que les pueda dar beneficios. Ejemplos hay los que se quieran: músicos, pintores, cantantes, bailarines, deportistas, etc.….


            Hoy, la titulitis no da tanta satisfacción como el valor que tiene el conocimiento en sí. Cuando se encuentran contradicciones entre una educación que, en vez de enseñar a pensar, razonar, a desarrollar un pensamiento crítico propio original, creativo… lo que hace es:  transmitir contenidos que entran en serie con lo que se puede conseguir en Internet y los distintos medios de comunicación, esto, desnuda la falta de herramientas para saber procesar y acomodar ese vasto contenido, a las estructuras de pensamiento propias.

            La presión de asegurar un mejor futuro socio- económico o una “supuesta mejor valoración” conlleva a escoger una carrera que “$$$valga la pena$$$$.... No obstante, muchos jóvenes se han visto obligados a seguir viviendo en la casa de sus padres porque no encuentran un buen trabajo.

            Ante ese panorama, los jóvenes de nuestro país siguen eligiendo las clásicas Arquitectura, Derecho, Psicología, Contaduría, Administración de Empresas, sigue la lista y los mas arriesgados escogen Música, Pintura, Danza, Cine, Deporte …

            Sabemos que los jóvenes de hoy son una generación diferente a las anteriores. Han crecido en un mundo digital y globalizado y tienen acceso a mucha información y recursos. Definitivamente esto moldea su forma de aprender; he comprendido, desde mi práctica como docente musical, que el aprendizaje que buscan debe ser activo, en donde su participación sea esencial.  Aprenden lo que ellos relacionan con sus intereses…por ejemplo, si es en el mundo de la música, lo que oyen es lo que quieren tocar. Hay que tratar de ser un modelo positivo, en donde se valore el aprendizaje y el trabajo que esto conlleva.

            Como educadores, debemos estar preparados para adaptarnos a estos cambios constantes. La educación de hoy enfrenta un reto complejo: encontrar el equilibrio entre la satisfacción personal y las demandas de un mercado laboral cada vez más competitivo.  Guiar a los jóvenes a que elijan con conocimiento y pasión, sin sacrificar sus ideales por la presión social, es el verdadero desafío.

nerea6@yahoo.com

 

lunes, 1 de julio de 2024

Yendo al Centro...

 

Por Elsie Betancourt

            Rodrigo (mi esposo) solía decir que, para conocer una ciudad, hay que conocer el mercado y el centro de la misma. Yo estoy de acuerdo. ¿A pesar de ser samaria y no barranquillera, me pregunto porque pensar la ciudad? Porque ahí, precisamente, nuestra calidad de vida individual y colectiva dependen de la dinámica presente en esos espacios.

 

                                        




              Fui invitada por mi hijo Gonzalo y Cata su esposa, a un tour por el centro de Barranquilla. El guía muy informado, nos hizo un recuento de parte de la "historia patria" de la Arenosa. La experiencia fue interesante; vivir, caminar y sentir el sitio en cuestión, preguntas sin respuestas a los numerosos edificios, que forman el gran legado mudo e imponente de un centro "histórico" que se resiste  a desaparecer. Los olores, sonidos y colores marcaron el recorrido: Pitos, parlantes en las afueras de los negocios, el calor húmedo, los carretilleros con chatarras, artículos varios, taxis y buses rodando, andenes con los consabidos huecos, y muchos árboles en la calle ancha cómo se llamaba el Paseo Bolívar, brindando una sombra deliciosa.

            ¿Sería bueno preguntarnos que es para mí el centro de la ciudad? ¿Es un lugar de reunión? ¿Qué hace histórico a un centro? ¿Existirá algo que no tenga historia? Es muy común asociar el centro de Barranquilla, con el “apiñamiento” de negocios, con la inseguridad, con una gran cantidad de edificaciones destruidas o desocupadas y que antes fueron casonas o edificios comerciales y de oficinas, con una gran cantidad de población degradada socialmente y altos grados de exclusión social y problemas de drogadicción, prostitución, robo y demás.

 Pienso que el centro de la ciudad es la parte que le da vida y le da un toque lleno de romanticismo a ésta; un lugar en el que lideres visionarios dejaron su huella y fueron pioneros, arquitectos y fundadores. Nombres como José Víctor Dugand, con el Banco Dugand; el arquitecto cubano Manuel Carrera, quien con el patrimonio arquitectónico que simbolizó en su momento: el estilo art déco, fue la visión vanguardista de la ciudad que dio entrada al progreso en Colombia. Entre muchos otros...  Para ti querido lector, ¿ qué es el centro ?

            Por esos escenarios, millones de personas han paseado, se han sentado con el bolero y escuchado fantásticas historias mientras sus zapatos eran lustrados. Me inspira respeto y a la vez un poquito de miedo, caminar por el centro de Barranquilla y me invita a dar tributo a todas esas personas que empeñaron sus esfuerzos para que toda esta infraestructura exista.

            Me permito compartir un video que resume mucho, esa historia de la Barranquilla que no conocemos… (al menos yo). Ironicamente diría, que hay muchas personas que habitan La Arenosa y  piensan que Barranquilla va de la 72 para arriba....


            Después de un recorrido a pie por 2 horas, por el centro, hay unos “contrastes” un poquito mortificantes, por el volumen al que se proyectan en la comunidad, todas esas personas camelladoras, vendiendo sus productos; esos que no se resisten a pasar hambre y entonces venden aguacates, plátanos, telas, ropa a unos precios irrisorios pero que de alguna forma satisfacen las necesidades del que tiene poco.

            Lástima que no pude hacer muchas grabaciones porque como me decía mi hijo “Mamá no hagas tanto visaje con el celular, que te lo van a quitar…”

            Algo que me impactó un poquito fue cuando entramos a la Iglesia de San Nicolás, el sacerdote con voz intimidante, desde el altar, nos mandó a sentarnos o a que saliéramos de la Iglesia… y eso que entramos todos en silencio…. En pleno siglo XXI ese tipo de comentarios ahuyentan más que atraen feligreses.

                Según historiadores, a finales del siglo XIX y mitad del siglo XX la actividad económica en Barranquilla avanzaba de manera indiferente al desarrollo artístico y cultural. En nuestro recorrido alcanzamos a vislumbrar a lo lejos el famoso café Roma, ubicado en el Paseo Bolívar (antes camellón Abello, calle Ancha, Paseo Colon); conocido antes como El Japy Land, una pequeña tienda fundada sobre el callejón Ricaurte hace más de medio siglo, el cual fue adquiriendo la dimensión de "Café" hasta transformarse en "Bar". No faltaban las cervezas y los juegos de dominó, con un fondo inusual de música clásica. Allí el reconocido Grupo de Barranquilla (conformado por Alfonso Fuenmayor, Ramón Vinyes, Alejandro Obregón, Germán Vargas, Álvaro Cepeda y García Márquez) tuvo su sede.



                        Falta ampliar mucho sobre la historia de Barranquilla; la transformación del centro va lenta; nuestras ultimas alcaldías se han sumado en 1 solo propósito y es, trabajar por esos espacios. Falta bastante para que podamos decir que la Arenosa también tiene su Centro Histórico para mostrar. Países mas desarrollados, orgullosa y silenciosamente muestran los testigos de su evolución. Lo cierto es que se revive historia y cultura en cada esquina del Centro de Barranquilla que hay que mostrar a propios y a extraños. 

nerea6@yahoo.com

lunes, 10 de junio de 2024

Tiempos de Cambios

 



Por Elsie Betancourt

            El futuro en cualquier momento en que uno esté, debiera responder a lo que queremos que suceda con nuestras vidas y los caminos por recorrer para llegar allá, sin importar el recorrido que ya hayamos iniciado. Puede parecer un poco difícil hacer ese enunciado, pero lo que si es cierto es que cada uno de nosotros tiene el poder de influir y moldear el mañana. Las ideas y visiones compartidas, pueden ser un faro de inspiración para seguir enfocando nuestras metas y sueños.

            Vivimos tiempos tremendamente enredados, enfrentando situaciones que nos ponen a prueba como individuos y como sociedad. Somos animales de costumbre y los cambios, en cierta forma estresan. Aquellos que procuramos ver el vaso medio lleno, acudimos a la resiliencia, inteligencia y creatividad, habilidades que serán claves, para adaptarnos a nuestra nueva realidad.

            La incertidumbre que genera la vulnerabilidad de la naturaleza frente al cambio climático, que conlleva a continuos incendios – algunos provocados espontáneamente y otros por quienes no piensan más que en devastar entornos para ganarse una platica- los conflictos políticos que a diario afloran con las consabidas jugarretas de los corruptos así como las ansias de enriquecimiento sin  importar  el costo, son hechos que nos provocan aprehensión y preocupación sobre lo que pueda ocurrir en el futuro.

            No obstante, hoy más que nunca, hay más gente estudiando… crecen las posibilidades de nacer y vivir por más tiempo en forma saludable y productiva, más que nuestros antecesores. Pero, esto contrasta con los mas de 800 millones de personas que se van a la cama hambrientos, tomando agua de jagueyes – los mismos que surten también a los animales- como vemos en la Guajira.

            El avance tecnológico está revolucionando todos los aspectos de nuestras vidas. Para unos, ha sido un cambio que implica esfuerzos para adaptarse al mismo. La inteligencia artificial, la biotecnología, el celular, están cambiando la forma en que trabajamos, aprendemos y vivimos. Ya podemos aprender desde cualquier lugar del mundo, porque todo está a un clic. Sin embargo, esta revolución tecnológica también plantea preguntas sobre la ética y la privacidad, el impacto en el empleo y la economía global.

            Esta nueva realidad, plantea retos llenos de oportunidades para reinventarnos. La idea es que superar todos esos desafíos requiere de unas habilidades que muchos no tenemos, pero que tocará aprenderlas para que el cambio sea justo, equitativo y sostenible para todos. Hablando de esas habilidades, pienso que comprender y usar las tecnologías digitales es clave. Hay que estar dispuesto a aprenderlas, no importa la edad que se tenga. Teniendo en cuenta cómo las partes de un sistema influyen mutuamente y cómo los cambios en una parte pueden afectar al todo, no nos podemos quedar atrás, especialmente los que no nacimos con el chip “digital”. Afrontar estos tiempos de cambio, nos permitirán contribuir de manera significativa y positiva a la sociedad para que el futuro sea mas justo, equitativo y sostenible para todos.

            Como decía el sociólogo Eric Hoffer, escritor y filósofo estadunidense “en tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo, estarán bien equipados para un mundo que ya no existe”.

            Si es tiempo o no de cambios depende de cada uno de nosotros. Se puede elegir continuar como uno está o probar nuevas formulas y experimentar. La Vida es un suspiro y hay que salir de la zona de confort en algunas de las tareas que siempre hacemos y probar algo distinto.


nerea6@yahoo.com

 

 

 

domingo, 14 de abril de 2024

De la Tiza al Teclado...


Por: Elsie Betancourt

Maestro es una palabrita de 7 letras, que tiene muchas implicaciones. Enseñamos desde la casa, en el colegio, en la Universidad y en el día a día. Se usan métodos diversos, actitudes distintas…unos exitosos, otros no tanto.

Estamos enfrentados a unos retos, que los impone la disciplina que se tenga o se enseñe o los que demanda la sociedad.  Son claves las distintas competencias y estrategias, para solucionarlos con creatividad, en la labor, “a veces” ingrata, pero definitivamente importante, como es la de ser maestro. Con frecuencia se oye decir, que los niños pasan más tiempo en el colegio que en casa; por tanto, ese tiempo “valioso” tiene que marcar la diferencia.

            En mi experiencia como madre de 3 hijos varones y docente en Música, he aprendido que es importante saber comunicarse, oír de manera activa y respetuosa las diferentes posturas, los talantes, incluir y valorar las diferencias, así como despertar curiosidad por el conocimiento y negociar qué, a cambio… de acuerdo con las etapas de desarrollo de cada quien. Nunca se termina de aprender cuando se enseña.

            Es bien cierto que los niños del siglo pasado no son iguales a los de ahora; éstos últimos nacen con la televisión puesta, en un mundo de libertades que no teníamos antes. El aburrimiento, con frecuencia es algo que se contrarresta con los chupos digitales, en el caso de los pequeños. Los más grandes, a veces están tan atiborrados por las clases de refuerzo o deportes…. que no hay espacio para el aburrimiento, pero si para el cansancio.


          Qué tal que preguntáramos a estos niños qué quieren ser de mayores, cuando no habrán tenido el tiempo de sentir que quieren hacer ahora mismo y puede que en el futuro sean los autómatas que estudian carreras por cumplir un requisito y no porque tuvieran la oportunidad de sentir si tenía que ver con una llamada de su corazón. 

          Que contraste con la forma en que fuimos educados y la actual educación. Antes, si nos aburríamos, inventábamos juegos ingeniosos y divertidos; sin soluciones digitales. Jugábamos al clásico escondite, a los juegos de mesa, etc. De acuerdo con el psicólogo australiano Justin Coulson, es un momento en el que muchos padres trabajan o en que hay otros que se le pasan el día buscando entretención para los más pequeños, sugiere que hay que dejar que los niños se aburran, porque es de las experiencias formativas más importantes en la vida de una persona, ya que es el trampolín para la creatividad. 

          Sin embargo, el tiempo infantil (en donde las palabras más, mejor ahora, rápido y diferente marcan el derrotero), está más embutido que los pavos americanos, no queda ni un hueco para el aburrimiento.

            Afortunadamente, hoy los enfoques de aprendizaje satisfacen cada vez más, las necesidades individuales del alumno tales como Habilidades como el pensamiento crítico y la solución de problemas. Ahora con la Inteligencia Artificial, lo más importante es el discernimiento que hay que tener para que ésta, sea una aliada para desarrollar ese pensamiento crítico, la creatividad y la inteligencia emocional que tanta falta están haciendo. Identificar las emociones de los estudiantes es clave, para encauzarlas de manera constructiva.


 En estos momentos, donde se compite con las maquinitas, el internet, play station, la “Creatividad” juega un papel importante. Con el cambio de los paradigmas en Educación, en donde se mide la “calidad educativa” que obliga a los colegios a convertirse en fábrica de conocimientos, debido a las exigencias curriculares entra en juego el que, para que y el cómo enseñar.  Me parece que la calidad educativa se debe medir más en el comportamiento global de los jóvenes, en el medio en que se desenvuelven y no en un registro frío de quien sacó el mejor puntaje.

Yo enseño practica instrumental en un Ensamble Orquestal. Estoy segura de que la mayoría de mis estudiantes no van a ser músicos profesionales y si llegan a inclinarse hacia la música me parecería maravilloso. Pero detrás de enseñar a tocar un instrumento, pretendo estimular la disciplina, la concentración, la motivación, el amor hacia lo estético, ser tolerantes, trabajar en conjunto y ser una buena persona.


Vivimos tiempos en los que las distracciones digitales en clase y en casa se apoderan de la concentración, lo que conlleva a que los alumnos se despisten. Tremendo reto. Las redes sociales y los mensajes on-line están en apogeo; menos mal que existen las aplicaciones que limitan el acceso a este tipo de distracciones. Hay formas fantásticas de usar la tecnología a nuestro favor. Hay plataformas útiles, que pueden ayudar a mantener a los estudiantes en áreas seguras y reducir la monotonía de una clase. Ventajas de lo digital.

Ser maestro en el 2024 significa tener desafíos y oportunidades en un mundo cambiante. Y sobre todo dejar huellas…. El papel del maestro es más crucial que nunca, porque hay que lidiar con las distracciones digitales transitando por las demandas cambiantes del entorno. El mantenerse receptivo a las necesidades individuales de los alumnos y buscar formas innovadoras de enseñar, marcará la diferencia en su vida, preparándolos para enfrentar los desafíos del mañana con confianza y determinación.

nerea6@yahoo.com

viernes, 23 de febrero de 2024

Colección de Momentos…

 


Por Elsie Betancourt

            Cuando se tiene alguna persona cercana, que, por determinadas razones de vida, no puede estar ya “presente” al 100%, me surge la idea de que vivir plenamente los momentos especiales en la vida, es muy importante. Usualmente se piensa que cosas malas pueden pasarle al amigo, al vecino, al conocido, pero nunca nos imaginamos que lo mismo le puede pasar a alguien cercano a la familia o a uno mismo.

 Si supiéramos qué nos depara el “porvenir” … nos daríamos cuenta a que cosas hay que darle importancia y cuáles hay que ignorar”. Como no somos magos, del pasado es importante que nos quedemos con los buenos recuerdos, con los momentos únicos e irrepetibles y con todos los aprendizajes que han hecho que ahora seamos quienes somos:  El primer día en el colegio, el primer enamoramiento, cuando uno se gradúa de cualquier cosa, cuando sale a estudiar a una ciudad distinta a la que lo vio crecer, cuando se tiene la primera mascota, cuando se casa, cuando se tiene el primer hijo y así podemos seguir señalando experiencias de vida que cada persona tiene, buenas, regulares y malas.


            Me gustaría seguir habitando el mundo a través de mi colección de momentos.  El acto de atesorar y valorar las experiencias, los encuentros y los recuerdos que hacen la vida significativa, es mejor que estar pendiente del tiempo. La obsesión por el tengo que ir, tengo que hacer, a veces, va en contraposición con el disfrute del tiempo libre, pasar tiempo de calidad con los que se quieren y practicar deporte. Dicho sea de paso, es posible que cuando nos toque vivir una experiencia triste, se tienda a huir. Cualquier tipo de huida, nos defiende de algo que nos resulta demasiado doloroso y en cierta forma es sano para no quedarse excesivamente atrapado en el sufrimiento.      

Alguna vez leí lo que un psicólogo afirmaba: “La Vida es Acción y se necesita un movimiento constante para crear una historia personal”; creo que las oportunidades están a la vuelta de la esquina, en el ahora y en el presente para aprovecharlas, mientras se pueda.

            Los tesoros que se acumulan a lo largo de la vida, crean una colección de recuerdos que enriquecen nuestra existencia. Por ejemplo, los museos. El patrimonio ya sea cultural, histórico, tangible o intangible, inevitablemente se relaciona con la memoria. Los parques, el arte, la música, los monumentos, los edificios, como el García aquí en Barranquilla, nos despiertan una emoción y un recuerdo particular.



Incluyo un video que registra momentos musicales a través del tiempo; cada quien escoja verlos  hasta donde considere porque es un poco largo… Recordar es vivir…



            ¿Qué despertaría en cada uno de nosotros esa colección de momentos vividos? Mucho…. Ya que la memoria es como la caja fuerte con lo más valioso de nuestra colección personal o existencia: nuestros recuerdos, los mejores, los más hermosos o los más importantes, los no tan gratos. Cuando chiquitos, comenzamos a juntar juguetes, carritos, muñecas, tarjetas. A medida que pasan los años, nos vamos llenando de recuerdos y añoranzas, esperanzas, significados que el resto de la gente puede que no entienda; eso es muy diferente a acumular sin ton ni son. 

            Sería interesante preguntarnos ¿Qué colecciona la gente? Unas pueden coleccionar fotografías, monedas, videos, vacas, muñecas, estampillas, antigüedades, los álbumes de futbol, etc.… yo siempre he coleccionado objetos, como las artesanías, que me encantan, pero a estas horas del partido, prefiero coleccionar momentos. Por eso me he propuesto que cuando me conviden a alguna actividad que pueda ser interesante, aceptarla. No hay tiempo para más… por eso, estoy empeñada en practicar la atención plena a lo que hago y a lo que me rodea; dedicar tiempo de calidad con seres queridos, amigos, hobbies y mascotas; buscar nuevas experiencias y agradecer todos los días por lo que tengo.


Estoy recién mudada y ya estoy creando los rincones que guardan momentos valiosos para mí, desde: la primera taza de café mirando por la ventana, muuuy temprano y viendo salir el sol,  hasta estar en el “estar” donde andan mis gatos y el sitio predilecto de mis nietos, cuando visitan y se pelean el TV para ver las películas de su agrado; cuando son mis hijos los que llegan, estar en la sala conversando con ellos y escuchando música es un deleite; así construyo día a día la colección de recuerdos en mi nuevo hogar.

            ¿Quién no ha coleccionado algo en su vida? Por lo pronto, lo difícil hay que hacerlo posible, lo que es breve hay que hacerlo intenso y lo que vale la pena, hacerlo inolvidable. Tomar la vida como una sucesión de momentos, es algo que depende de cada uno y vivirlos como se quiera, respetable.

            ¿Amigo/a que me lees, que coleccionas? ¿Cómo valoras tus experiencias de vida?

nerea6@yahoo.com